La Ciudad Educadora es una propuesta integradora de la vida ciudadana que concierne a gobiernos locales, pero también a todo tipo de instituciones y asociaciones públicas y privadas. Su objetivo es trabajar conjuntamente con sentido educativo en el desarrollo de políticas y actuaciones que impulsen la calidad de vida de las personas, su compromiso con el espíritu de ciudadanía y los valores de una democracia participativa y solidaria. La ciudad como agente educador Toda la ciudad es fuente de educación. Educa a través de sus instituciones educativas tradicionales, de sus propuestas culturales, pero también a través de su planificación urbana, de sus políticas medioambientales, de sus medios de comunicación, de su tejido productivo y sus empresas, etc. Consciente del impacto educativo que comportan muchas de las actuaciones que en ella se desarrollan, la Ciudad Educadora adquiere el compromiso de fomentar, en sus políticas, la información comprensible para todos sus ciudadanos y ciudadanas, la participación de cada uno, la convivencia y el civismo, la salud, la sostenibilidad, etc. Políticas que, poco a poco, van transformando la ciudad en un lugar mejor para sus habitantes, más democrático, inclusivo y solidario.